Avisos de seguridad

Buscador

Temas de interés

Uso de Internet en cibercafés y locutorios

Cuando no contamos con acceso a Internet propio, los cibercafés, locutorios, centros sociales o bibliotecas suponen una vía de acceso alternativo. Debemos extremar las precauciones si los utilizamos, dado que los ordenadores en ese tipo de centros son públicos y compartidos.

Uso de Internet en cibercafés y locutorios
Los equipos de locutorios y cibercafés son utilizados diariamente por numerosos usuarios, por lo tanto evitemos guardar información en ellos y no usarlos para trabajar con datos confidenciales, como por ejemplo realizar gestiones bancarias o navegar en portales que requieran la introducción de nuestras claves.

Para mucha gente, el uso de ordenadores en cibercafés, locutorios u otros centros es importante; no contando con ordenador ni conexión a Internet propias, es un medio fácil de acceder a la tecnología.

Pero debemos tener mucha precaución en el uso de sitios de acceso público a Internet y, sobre todo, de ordenadores que, no son de nuestra propiedad y que han sido utilizados anteriormente y que serán utilizados posteriormente a nuestro uso.

Cuando no tenemos control total del ordenador desde el que navegamos o leemos correo electrónico, debemos seguir una serie de normas de protección frente a las amenazas más típicas que se pueden dar en ordenadores públicos o compartidos.

La primera recomendación es minimizar las operaciones importantes y tratar de realizarlas desde ordenadores más confiables: Intentemos no operar en banca electrónica o realizar trámites oficiales, a no ser que los hagamos mediante DNI electrónico.

Pensemos que los ordenadores pueden almacenar nuestros datos de acceso, usuarios/contraseñas y credenciales para acelerar nuestra navegación. Pero esos datos, que se guardan para un fin legítimo, pueden ser recuperados por personas con intereses delictivos.

Además, hemos de tener claro que existen multitud de mecanismos para capturar todo lo que se hace en un ordenador, desde herramientas de captura de las pulsaciones del teclado (conocidas como "keyloggers") a, mucho más sofisticados, caballos de Troya que graban video de todo lo que aparece en nuestra pantalla y lo almacenan para un análisis posterior.

Una segunda recomendación es que, cada vez que terminemos de navegar o leer correo en un ordenador público, borremos de forma explícita los datos de navegación, caché, datos de credenciales y cualesquiera que sean los datos que se hayan almacenado. Todos los navegadores tienen ciertas opciones de privacidad, pero, por ejemplo, el navegador Mozilla Firefox tiene una opción específica para el borrado integral de todos los datos del usuario de forma segura.

Siempre es una buena idea cambiar nuestras contraseñas cada cierto tiempo, aunque si el cambio de contraseña lo hacemos desde el mismo ordenador público sospechoso, puede que no sea muy efectivo.

Cambiemos de centro de navegación y forcemos estos cambios de contraseña desde localizaciones diferentes si es posible y conseguimos habituarnos a esta disciplina.

Finalmente, conforme el uso del DNI electrónico se va extendiendo, más y más sitios permiten identificarse mediante este elemento que, tengamos claro, aporta mucha seguridad; simplemente por el hecho de que, al terminar nuestro uso del ordenador, nos llevamos el DNI con nosotros y nadie puede identificarse con él, ganamos mucho.